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El FMI entre el acoso y el ocultamiento. Una advertencia de Jauretche.

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Qué les voy a hablar de amores 
y relaciones carnales, 
todos sabemos los males 
que hay donde estamos parados,
por culpa de unos tarados 
y unos cuantos criminales. 
Yo le pido a San Jauretche
que venga la buena leche.
Los Piojos

La semana que cerró estuvo signada por la nueva ofensiva del Fondo Monetario Internacional sobre las determinaciones soberanas de la Argentina en materia de política económica, injerencia realizada ahora bajo el, aparentemente inocente, ropaje de “supervisión técnica” de la calidad de las estadísticas públicas.

Frente a este disparate la Presidenta Cristina Kirchner señalaba por twitter; «¿Dónde estaba el FMI que no pudo advertir ninguna crisis? ¿Dónde estaba cuando se formaron no ya burbujas sino globos aerostáticos financieros?», y daba en el corazón del enorme y creciente desprestigio que envuelve hoy al organismo.

“Después de veinte años de servicio, me siento avergonzado de tener cualquier tipo de relación con el Fondo”, resaltaba  el economista del Consejo Ejecutivo del FMI, Peter Doyle, cuando renunció al cargo a través de una carta del 18 de junio de 2011, en la que acusó al organismo de ocultar información respecto de la crisis económica, en particular de la que impacta en la eurozona, carta que fue dirigida al directorio del FMI y a personal de alto rango.

Doyle, jefe de División para Suecia, Dinamarca e Israel en el Departamento Europeo del FMI al momento de su renuncia, dijo que el fracaso del Fondo a la hora de evitar tanto la crisis financiera mundial del 2009 como la crisis de la zona euro, consistía en “fallas de primer orden” y aseguró que las “notables dificultades que en esta crisis, como en otras, fueron bien identificadas de antemano, pero ocultadas aquí”.

”Cuando el economista Peter Doyle renunció a su cargo en el FMI acusó al organismo de ocultar información respecto de la crisis económica, en particular de la que impacta en la eurozona.”

Asimismo, sostuvo que el FMI había estado “jugando papeles reactivos y para ponerse al día en esfuerzos de último minuto por salvar” a la zona euro del “precipicio” y que el organismo cayó en fallos de vigilancia a la hora de monitorear la economía de la región europea.

Por último, el economista criticó la elección de los directores generales del FMI que, a su juicio, ha sido “un evidente desastre”. “Incluso la actual titular está manchada, ya que ni su género, integridad o ímpetu pueden compensar la ilegitimidad fundamental de su proceso de selección”, dijo Doyle respecto de la selección de Christine Lagarde, como la primera mujer al frente del FMI, en busca de un cambio de imagen y recomposición de credibilidad del organismo aprovechando un eventual impulso de género, tras el escándalo producido por las tropelías del anterior Director Gerente, el acosador sexual Dominique Strauss-Kahn.

Tras la renuncia de Doyle el FMI ha reconocido muchas de las fallas citadas por él en reportes del año 2009 y, nuevamente, en el año 2011, específicamente dirigidas a los errores en la identificación de las causas de la crisis financiera mundial y no emitir advertencias claras sobre la inminente crisis.

El reconocimiento más importante de muchos de los señalamientos críticos de Doyle los realizó la Oficina de Evaluación Independiente del FMI (OEI), que publicó con fecha 10 de enero de 2011 el informe Desempeño del FMI en el período previo a la crisis financiera y económica: la supervisión del FMI entre 2004-07.

Esta Oficina de Evaluación depende del FMI, pero está libre de su ordenamiento jerárquico interno y no replica su estructura de mando, es autónoma en sus funciones.

En la investigación, la OEI formula graves cargos contra los fundamentos ideológicos, capacidad técnica y organizativa del FMI. Analicemos algunos de ellos; las frases entre comillas corresponden a citas textuales del Informe de la OEI.
Para la OEI, la falla inicial del FMI fue, no solo no prever la crisis sino, peor aún, propalar “una visión idílica de la economía mundial” pronosticando un fuerte crecimiento económico, incluso en los países más duramente afectados.

”La falla inicial del FMI fue, no solo no prever la crisis sino,  peor aún, propalar ‘una visión idílica de la economía mundial’ pronosticando un fuerte crecimiento económico, incluso en los países más duramente afectados.”

Señala el informe de la OEI: “En fecha tan tardía como julio de 2007, el personal técnico consideraba que se mantendría una vigorosa expansión mundial y se revisaron al alza las perspectivas de crecimiento, en tanto que se destacaron las crecientes vulnerabilidades en algunos mercados emergentes”. “En gran medida, el FMI avaló las políticas y prácticas seguidas por los principales centros financieros sistémicos ubicados en el epicentro de la crisis.”

1. En la supervisión del FMI sobre Estados Unidos, en el año  2007 se afirmaba que “los principales bancos comerciales y de inversión se encuentran en una posición financiera sólida, y los riesgos sistémicos parecen ser bajos”.

2. Con respecto al Reino Unido, el Fondo insistía en que su sistema bancario “se cuenta entre los más sólidos de las economías avanzadas”.

3. Sobre la eurozona, el FMI sostuvo que: “Las perspectivas son las mejores en años. La economía se encamina hacia una fase sostenida de aceleración, en parte debido a consideraciones cíclicas, pero también debido a las políticas”.

4. Acerca de Islandia, país que sufrió uno de los mayores desastres financieros de la historia comparable con el de Argentina en 2001, que tampoco advirtió, el FMI confiaba en el año en 2007: “Las perspectivas a mediano plazo de Islandia siguen siendo envidiables. Mercados abiertos y flexibles, instituciones sólidas …han permitido que Islandia saque provecho de las oportunidades que brinda la globalización”.

Es en este contexto de enorme deterioro de su credibilidad externa y crisis interna en que el Fondo Monetario insiste en intervenir en la decisiones de política económica local, ya no mediante sus  “monitoreos”, como los que se sucedían durante la década de los años noventa, cuyas acciones y omisiones nos empujaron al estallido de diciembre del 2001. Argentina, gracias a la decisión de Néstor Kirchner, ya no debe un peso al organismo como para tener que soportar sus exámenes periódicos.

“El intento de control del FMI se ejerce de manera indirecta opinando sobre la confiabilidad de las estadísticas públicas en general”.

Hoy, el intento de control se ejerce de manera indirecta opinando sobre la confiabilidad de las estadísticas públicas en general, el IPC metropolitano y la medición del PBI, en particular y, de paso cañazo, sobre la inconveniencia de la Reforma a la Carta Orgánica del Central. El brulote culminó con la emisión de un breve comunicado-amenaza, cuyos vergonzosos párrafos principales transcribimos:   «El Consejo Ejecutivo se ha encontrado que el progreso de la Argentina en la implementación de las medidas correctivas desde el 17 de septiembre 2012 Reunión de la Junta (véase el Comunicado de Prensa No. 12/319 ) no ha sido suficiente…

Como resultado de ello, el Fondo ha emitido una declaración de censura contra la Argentina en relación con su incumplimiento de la obligación al Fondo en virtud del Convenio Constitutivo. El Director General tiene la obligación de informar a la Junta Ejecutiva el 13 de noviembre de 2013 en el estado de aplicación de la Argentina de las anteriores medidas correctivas. En ese momento, el Consejo Ejecutivo volverá a examinar esta cuestión y la respuesta de la Argentina en línea con los procedimientos del FMI.»

Como se observa, el FMI no solo bochó al país con un “insuficiente” sino que lo emplaza, taxativamente, a adecuar sus métodos de medición a sus protocolos , como vimos , tan confiables ellos y pone fecha tope: el 13 de noviembre de 2013, justito en el cumpleaños 114 de Don Arturo Jauretche, quien nos advirtió premonitoriamente: Asesorarse con los técnicos del Fondo Monetario Internacional es lo mismo que ir al almacén con el manual del comprador, escrito por el almacenero. ¡Tal cual!

Fuente: Télam

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