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La falsa embajadora de la ONU que engañó a Binner en Santa Fe

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La rubia usa sombreros borsalinos, de ala ancha. Y le dicen «Malevo» en alusión a Mario Ferreyra, aquel que fuera fuerza de choque del genocida Domingo Bussi en Tucumán, y terminara su vida de pistolero suicidándose en las alturas de un tanque de agua.

binnerCristina Núñez es real, pero parece un personaje de ficción. Se presenta como «embajadora de la Paz de Naciones Unidas» ante gobernadores e intendentes de todo el país. Y lo increíble es que muchos le siguen abriendo las puertas, a pesar de un reciente comunicado oficial de la organización, que advirtió «acerca del intento de estafadores que utilizan el nombre y el emblema de las Naciones Unidas para obtener dinero en efectivo e información personal».
En los últimos meses, las actividades de la mujer incluyeron firmas de contratos y acuerdos en Santa Fe, Santiago del Estero y San Pedro. Fue declarada visitante ilustre, los medios locales la endiosaron, participó en actos de inauguración de viviendas, y formó parte de caravanas festivas trepada en autos descapotables. En 2011, el ex gobernador Hermes Binner le abrió durante dos horas la puerta de su despacho, lo que al menos demuestra que sus filtros para evitar encontrarse con personajes semejantes no funcionaban muy bien. Es más: el socialista, que machaca con ese lugar común de la importancia del diálogo, quedó hipnotizado por el discurso de la usurpadora de títulos. Y tampoco le importó averiguar mínimamente su historia.
La historia. Núñez cuenta con un séquito que la sigue a todos lados, en donde resaltan dirigentes de la derecha peronista, afectos a la Iglesia de la Unificación (Secta Moon), cuadros del reutemismo santafesino y grupos de autodefinidos ex combatientes de Malvinas en busca de pensiones vitalicias. Fabián Scabuzzo, periodista rosarino que investigó sus movimientos el año pasado, identificó a varios integrantes del grupo, entre ellos Miguel Jaime («Coordinador General de Naciones Unidas» según su tarjeta personal), Pedro Palacios («Jefe de Asesores de Naciones Unidas”) y Rodolfo Scheiner (“Delegado Zonal de Naciones Unidas” para Santa Fe).
Cristina invoca ser «licenciada» (así a secas) y «psicóloga». Jaime camina por la vida como  presidente de la «Asociación de Ex Conscriptos» y alquimista. Palacios tiene el mismo cargo en la misma asociación. Y Scheiner, dueño de un negocio de refrigeración, también, pero en la filial Santa Fe. Scabuzzo sostiene en su blog que cuenta con un «amplio prontuario policial, donde vemos amenazas, golpes, lesiones, infracción a la Ley 20.429 de armas, defraudaciones y estafas reiteradas».
«La Voz de los colimbas», una página web editada por Ricardo Righi y un grupo importante de ex combatientes relacionados con distintos organismos de Derechos Humanos, manifestó su «repudio a estos personajes».
Además de invocar su trabajo en la ONU, Núñez se presenta como miembro destacado de una tal «UNOJ», que no existe. Lo que sí cuenta con representación en la Argentina es la UNOY, organización no gubernamental integrada por jóvenes que trabajan en distintas campañas solidarias y educativas. Andrés Bárbaro, dirigente de la entidad en Rosario, confirmó que la mujer «no pertenece a Naciones Unidas, es un fraude total».
Uno de los lugares en donde suele hablar es en la Fundación Roberto Angel Rovere, llevada por la «Asociación de Mujeres para la Paz Mundial», sello que según las invitaciones impresas «se dedica a la aceleración de los objetivos relacionados al género».
En un comunicado oficial de circulación actual, Naciones Unidas aclaró que «le preocupa el hecho de que la correspondencia fraudulenta en la que se utiliza el nombre de la organización y el emblema esté circulando alrededor del mundo a través de sitios web, correos electrónicos, faxes y llamadas telefónicas».
Y aclaró que la entidad «no cobra honorarios en ninguna etapa del proceso de contratación (postulación, entrevista, procesamiento, capacitación) ni ningún otro honorario, no pide información a las personas sobre sus cuentas bancarias», y «no ofrece premios, gratificaciones, fondos certificados o becas… a menos que dichas ofertas hayan sido oficialmente autorizadas».
Kelly no murió. A mediados del año pasado, Núñez fue la figura principal de varias conferencias organizadas en Santa Fe por una entidad llamada «Mujeres Hacedoras de Grandes Metas». El papelón llegó al final del ciclo, cuando algunos periodistas locales filtraron el verdadero currículum de la usurpadora. El Concejo Deliberante de Rosario la bajó disimuladamente de un panel en el que se habló sobre trabajo infantil, y varios intendentes prefirieron desistir de su visita para evitar quedar pegados.
Pero el que siguió adelante con la mujer en ese momento fue el diputado nacional reutemista Oscar «Cachi» Martínez, que le bancó una serie de charlas en la Fundación Centro. La «embajadora» habló de temas disímiles, y demostró saber de todo. Los títulos de las ponencias fueron: «Ex conscriptos en la actualidad, su compromiso con la verdad y la justicia», «Integración latinoamericana para la juventud», «Presencia y compromiso de los religiosos, su función ante y por la sociedad», «Producciones regionales, comercialización y planes sin retención impositiva para productores de menos de cinco hectáreas», y «Compromiso y colaboración de la ONU ante las ONG y asociaciones».
En ese momento, empezó a destacarse otro de los laderos de Núñez, llamado Guillermo Patricio Kelly, un homómimo del militante nacionalista vinculado a los servicios de inteligencia que durante años trabajó como periodista. El Kelly actual es misionero, se presenta como «miembro de la ONU» y «consultor general para América Latina y El Caribe», y en los años ochenta se destacó como productor radial en su provincia, con el programa «Joven y Gastado». Gran programa, dicen.
De vez en cuando se le escapa alguna declaración: «Recorro mucho Bolivia, Venezuela, Colombia, Paraguay, Chile, en contacto con la gente. Mi función es temas de seguridad, terrorismo, narcotráfico, fui un ex agente especial, y como tal estuve en otros países trabajando. No es Inteligencia sino hacer un resumen del terrorismo y el narcotráfico en Sudamérica. Aprendí idiomas como el guaraní y el portugués.»
Horacio Cambeiro, un periodista local que tiene como amigo, subió hace un tiempo un video hoy suprimido de la red, en donde se explicaba que el misionero solía dar charlas sobre adicciones para jóvenes, y participaba en operativos vinculados a drogas en la Triple Frontera.
«Misiones on line», sitio que acostumbra hablar de él, presenta a Kelly como «experto a nivel internacional en narcotráfico, tráfico de armas y terrorismo y narcoterrorismo, lavado de dinero; y a nivel nacional en trata de personas, trato fronterizo migratorio y despachantes, maltrato a bolivianos y peruanos inmigrantes, discriminación, control de salud a inmigrantes y medio ambiente relacionado puntualmente a represas, minería y agua».
Según la página, viajó a Buenos aires a los 17 años, donde se recibió de técnico en seguridad e higiene industrial. Tuvo un cargo municipal en  2002 en Posadas, y también integró la embajada norteamericana. «Pero soy un misionero más –sostiene–, nos esforzamos (con Cambeiro), nos fuimos, dejamos nuestras raíces, recuerdos, alegrías.»
En un viaje reciente donde Núñez se las ingenió para colarse, manifestó trabajar «por la integración de Latinoamérica, estamos convencidos que hay que integrar las economías regionales. En ese marco desarrollamos pruebas piloto en Córdoba, Santa Fe y Santiago del Estero, y estamos en permanente comunicación con los gobiernos de Evo Morales, José Mujica y Sebastián Piñera.» Kelly asentía.
En una charla mantenida con este diario, Scabuzzo afirmó que hace algunos días, el grupo pisó San Juan para inaugurar una oficina trucha presidida por una persona que se presenta como Jorge Omar Tironi Galouye. Tironi aparece como propietario de una consultora de turismo en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires, cuyas oficinas habrían sido utilizadas por Núñez en otras épocas.  «

La aclaración de la onu

A través de un comunicado oficial, Naciones Unidas informó “a la opinión pública” sobre varias cuestiones referidas al engaño de Núñez:
«La denominación ‘Embajador/a de la Paz Mundial’ no se encuentra validada por la ONU como tal. El Secretario General, máximo representante de la Organización, cuenta con potestad para designar a ‘Mensajeros de la Paz’. Los Mensajeros de la Paz de Naciones Unidas son individuos distinguidos, seleccionados cuidadosamente de los campos de las artes, la literatura, la música y los deportes, quienes han acordado ayudar a concentrar la atención del mundo en el trabajo de las Naciones Unidas. En la actualidad existen 12 Mensajeros de la Paz de la ONU…”.
“La oficina de la ONU Mujeres en Argentina no se encuentra ‘presidida’ por funcionaria alguna”.
“Los siguientes individuos no cuentan con relación contractual –ni de otra índole– con el Sistema de las Naciones Unidas: Cristina Núñez, Alejandra Rielo, Guillermo Patricio Kelly, Miguel Jaime y Pedro Palacios”.
“La Oficina de Asuntos Legales de la sede de Naciones Unidas ha sido debidamente notificada de esta situación.”
Fuente: Tiempo Argentino

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