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Un año después, Redengas sale a intimar a deudores morosos

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Un año después de haber sido sacudido por un paro por un conflicto laboral por pago de haberes, la empresa distribuidora de gas natural en Paraná Redengas SA, ha comenzado a intimar a sus usuarios que han caído en morosidad por falta de pago de facturas que en muchos casos no fueron entregadas por la misma empresa.
o_1438316705Las intimaciones están siendo distribuidas luego de que en abril último la firma consiguiera regularizar la facturación a sus clientes tras el conflicto sindical que la mantuvo prácticamente paralizada durante el invierno de 2014.
“Hace un año que no salíamos, aunque las facturas se emitían. La norma establece que, vencida la factura, la empresa está habilitada a mandar un aviso de deuda. Ese aviso de deuda, de acuerdo a normas, otorga un plazo de dos días para que se pague. Si no se paga dentro de ese plazo, la empresa queda habilitada a efectuar el corte. Esa es la mecánica, que nosotros no veníamos haciendo pero que ahora comenzar a aplicar”, indicó el gerente de Redengas, Mario Luna.
Conflicto. A finales de junio de 2014, gran parte de los empleados de Redengas iniciaron un paro por tiempo indeterminado, disconformes con la negociación salarial que llevó adelante la firma.
El paro fue impulsado por la Asociación Personal Jerarquizado de la Industria del Gas (APJ Gas) en reclamo de una serie de reivindicaciones que, de acuerdo a lo que argumentó la distribuidora entonces, ya estaban vigentes para el personal de Redengas desde el 1 de mayo, cuando se firmó el convenio colectivo de trabajo por empresa con la Federación de Trabajadores de la Industria del Gas Natural de la República Argentina (Fetingra), que incluyó un aumento promedio de haberes del 30%.
La medida de fuerza se extendió en el tiempo y se agudizó de tal modo que hubo piquetes en el ingreso de la sede de Redengas, en Grella al 1.000. La empresa incluso llegó a plantear en la Justicia una denuncia penal contra parte de sus trabajadores.
La protesta llegó a un punto de alta conflictividad cuando la APJ– Gas hizo una presentación en la que informó que el grupo de trabajadores en conflicto no cumpliría tareas de guardia activa, y que tampoco atendería la línea telefónica de emergencias. A la vez, indicó que también devolverían las llaves de los vehículos afectados al servicio y también los teléfonos celulares que se utilizan para la comunicación de los reclamos por el servicio.
Aunque el conflicto no se saldaría finalmente en la Justicia sino por la vía administrativa, y con la decisión empresaria de desvincular a la totalidad de los empleados que se plegaron a la protesta.
Entre otras tareas, el conflicto afectó severamente la relación con los usuarios de Redengas, que vieron espaciar la llegada de la facturación; incluso muchas boletas nunca llegaron a los domicilios de los clientes. “Desde el inicio del conflicto, en junio del año pasado, y hasta hace dos meses atrás, no pudimos mandar los avisos de corte por falta de pago. Ahora salimos a cobrar facturas impagas”, dijo Luna.
Tarifas. En medio del conflicto, ocurrió otro hecho: un incremento tarifario que en agosto de 2014 aplicó la Secretaría de Energía de la Nación a todas las distribuidoras de gas natural del país.
Entonces, el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), resolvió fijar nuevos cuadros tarifarios para las distribuidoras, con subas tanto en el valor gas como en el cargo fijo por factura.
Las tarifas del gas no tenían una modificación desde que fueron congeladas, en 2002, por lo cual el incremento de 2014 se hizo sentir en los bolsillos.
La modificación se aplicó en tres etapas: la primera, vigente a partir del 1 de abril; la segunda, desde el 1 de junio; y una tercera, a partir del 1 de agosto.
La suba de tarifas se dio en los tres componentes: a) el costo del gas en boca de pozo, b) el costo del transporte, y c) el margen de distribución. Aunque el impacto no es para todos los usuarios por igual.
A raíz de esa medida del Enargas, un usuario promedio de Redengas registró subas del 115% entre marzo y junio, aunque en otros casos el incremento llegó al 230%.
El conflicto sindical sumado al incremento tarifario provocó también que muchos usuarios se mostraran disconformes con los montos que finalmente debían pagar, y recurrieron las facturas, y no las pagaban. La mecánica se repetía con las facturaciones siguientes. Así, se generaron deudas con la distribuidora, que ahora Redengas pretende cobrar.

Primera etapa
“En esta primera etapa sólo enviamos las intimaciones, sin intenciones de aplicar cortes de servicio. Hay mucha gente que no pagó, otra que no recibió la factura, y hay también un grupo de usuarios que reclamaron, y a partir de ese reclamaron dejaron de pagar las otras facturas. Es decir, tienen impagas más de una. Redengas tiene ocho grupos de facturación. Nos falta todavía un grupo y medio enviar las intimaciones. Esas intimaciones son avisos de que registran deuda, y pedimos que regularicen la situación”, dijo el gerente Luna. Sólo cuando se concluya con la intimación a todos los usuarios que registran deuda, y sin que se regularice la situación de morosidad, Redengas tiene decidido iniciar con los operativos de corte del servicio.

Fuente: El Diario

 

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